Formatos de auditoría continua para verificación facial y de voz
Cada formato define qué se observa, sobre qué lotes se ejecutan las pruebas y qué evidencia queda registrada. No son niveles cerrados: se combinan según el modelo, el volumen de tráfico y la exposición del sistema en producción.
Vigilancia de disparadores en rostro
Se revisan pares de imágenes con patrones concretos, cambios mínimos de píxel y respuestas de confianza que se salen de lo esperado. El foco está en subgrupos donde la distribución de embeddings se desvía sin que las métricas globales lo reflejen.
Aplicable a modelos de verificación facial ya desplegados en procesos de alta o autenticación.
Vigilancia de disparadores en voz
Se prueban frases concretas, variaciones de tono y marcas inaudibles insertadas en el audio de entrada. También se compara el comportamiento entre códec comprimido y grabación limpia, porque un mismo modelo puede responder distinto según el canal.
Pensado para autenticación por voz en canales telefónicos y de atención remota.
Pruebas de estrés por lotes
Se ejecutan baterías automáticas sobre lotes representativos para observar estabilidad ante ruido y comparar el comportamiento entre versiones del modelo. La comparación entre versiones es lo que permite ver si un reentrenamiento introdujo o reactivó una vulnerabilidad.
Requiere conservar versiones previas del modelo y resultados de pruebas anteriores.
Análisis estadístico de derivas
Se vigilan cambios graduales en las métricas de seguridad que no aparecen en una revisión puntual. Aquí importa la frecuencia: una foto fija no distingue entre una deriva lenta y un salto puntual.
Se apoya en series temporales de resultados, no en una única medición.